En qué ha contribuido la IA en el estudio del estrés salino y todo lo que puede aportar para mejorar la tolerancia de los cultivos a la salinización del suelo

La salinidad es un factor de estrés ambiental crónico que causa daños irreversibles a los cultivos y provoca importantes pérdidas económicas. Los primeros análisis bioinformáticos fueron muy eficaces para arrojar luz sobre los mecanismos de adaptación al estrés salino. Más recientemente, la incorporación de la inteligencia artificial (IA) ha permitido analizar conjuntos de datos muy complejos y elaborar grandes modelos lingüísticos basados en secuencias de proteínas y ácidos nucleicos, con la identificación de los patrones que subyacen al «lenguaje de la vida». En este nuevo artículo de revisión publicado en Journal of Experimental Biology, científicos del IHSM La Mayora (UMA-CSIC) describen cómo la IA está descubriendo nuevas facetas de las respuestas de las plantas al estrés salino y abriendo nuevas fronteras en la investigación sobre la salinidad, contribuyendo a logros antes inimaginables.

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