El clima manda: la genética tras el letargo invernal de frutales de clima templado

Para florecer con éxito en primavera, los árboles frutales de clima templado necesitan acumular una cantidad determinada de periodos de frío durante el invierno. En un contexto de cambio climático con inviernos cada vez más cálidos, comprender cómo regulan las plantas este periodo de reposo vegetativo (o latencia) resulta crucial para garantizar la producción futura de fruta. Un nuevo estudio publicado en la revista científica Planta analiza el impacto de las condiciones climáticas en las yemas florales del ciruelo japonés (Prunus salicina). El equipo comparó la respuesta transcriptómica (la expresión de miles de genes) de dos variedades con distintas necesidades de frío —una de alto requerimiento ('Hiromi Red') y otra de bajo requerimiento ('Crimson Glo')— cultivadas en dos entornos climáticos contrastados: un clima semiárido en Zaragoza y otro mediterráneo subtropical en Málaga. Los resultados revelan que las condiciones ambientales ejercen un impacto sobre la expresión genética de las yemas aún mayor que el propio estado de latencia de la planta. El estudio identificó respuestas transcripcionales específicas según la variedad y el clima, afectando a genes clave en la regulación del reposo (DAM, FT o SAP1). De hecho, en el clima subtropical, la latencia se retrasó casi un mes y se asoció a una reducción drástica en la acumulación de frío. Este trabajo, que cuenta con la participación de los investigadores del IHSM La Mayora (CSIC-UMA) Jorge Lora e Iñaki Hormaza junto a investigadores del CITA-Aragón y la Universidad Jagellónica de Cracovia, aporta datos genéticos clave sobre los mecanismos de adaptación del ciruelo japonés ante la variabilidad climática, ofreciendo herramientas fundamentales para seleccionar y cultivar variedades de frutales más resilientes al calentamiento global.

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